Francia es el primer país europeo en cuanto a redes de franquicias, con 2 049 franquiciadores y 78 218 franquiciados en 2019, lo que supuso una facturación de 67 800 millones de euros (+9,3 % respecto a 2018 (1)). El modelo de negocio, que surgió en 1972, sigue gozando de gran popularidad entre los franceses, incluso en el contexto de la crisis sanitaria. ¡Echemos un vistazo general, con cifras que lo avalan!
Las franquicias en constante crecimiento
«¡Es cierto que la franquicia es un sector muy dinámico, líder en Europa!», se felicita Michel Bourel, presidente de la Federación Francesa de Franquicias (FFF).
Y no es para menos, ya que el fenómeno de las franquicias no ha dejado de crecer en Francia desde sus inicios en los años 70. El número de franquiciados y de redes de franquiciadores se ha duplicado en los últimos diez años. En 2019, el mercado de la franquicia volvió a registrar un notable crecimiento:
- +9,3 % sobre la facturación generada,
- +2,2 % de tiendas creadas,
- +4 % de puntos de venta abiertos,
- + 8,7 % de puestos de trabajo directos e indirectos creados.
¡No hay duda de que el modelo de franquicia seduce a los empresarios franceses! Estos ven en él una buena forma de lanzarse al mercado, al tiempo que se benefician de la notoriedad de una marca reconocida, de los recursos de la red y de un apoyo para desarrollar su negocio. Los franquiciadores, por su parte, perciben regalías cada vez más elevadas y aumentan su notoriedad con cada apertura de un nuevo punto de venta.
En definitiva, una relación en la que todos salen ganando, que cobra más importancia que nunca en el contexto de la crisis sanitaria mundial que hemos atravesado este año. De hecho, el 76 % de los franquiciados afirma que resiste mejor la crisis que un comerciante independiente al formar parte de una red. Además, el 64 % de los franquiciadores considera que el desarrollo y la sostenibilidad de su red dependen de la calidad de la relación entre franquiciador y franquiciado.
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Sectores históricos con gran potencial
Las primeras redes de franquicias que se desarrollaron en los años 70 se centraban en los sectores de la moda y el hogar, la hostelería, la alimentación y la peluquería. Estos sectores han seguido creciendo a lo largo de los años y siguen ocupando hoy en día una parte importante de la economía de la franquicia. Estas redes históricas confirman su atractivo al aumentar el número de sus puntos de venta en 2019.
- El sector alimentario (+3,6 %),
- Artículos personales (+6 %),
- El sector del automóvil (+6,2 %),
- Otros comercios (+0,2 %),
- Peluquería y estética (+0,4 %).
Aunque las redes de franquicias consolidadas siguen mostrando un gran dinamismo, ahora deben hacer frente a la llegada de nuevas redes emergentes, especializadas en servicios de automoción, inmobiliaria, viajes o limpieza.
Una digitalización ya bien encaminada
El mundo de las franquicias parece acumular puntos a su favor: de hecho, este está bastante avanzado en lo que respecta a la adopción de la tecnología digital. Es una buena noticia, ya que los beneficios de las nuevas tecnologías para impulsar el crecimiento de las empresas ya no están por demostrar. Además, según un estudio :
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- Uno de cada dos franquiciadores ha puesto en marcha una estrategia comercial multicanal (venta por Internet y a través de aplicaciones móviles).
- Nueve de cada diez franquiciadores han incorporado en su sitio web al menos una iniciativa para animar a los clientes a acudir a los puntos de venta de la red.
- El 91 % de los franquiciadores ha incorporado las redes sociales a su estrategia de comunicación.
Y los resultados se notan en estas franquicias digitalizadas. Otra encuesta revela que el 9 % de su facturación proviene del comercio electrónico y que la tasa de conversión, que suele ser del 2,5 %, pasa al 4 %.
La relación entre el franquiciador y el franquiciado, clave del éxito
Tanto para los franquiciados como para los franquiciadores, la experiencia de la pandemia de la COVID-19 ha demostrado que la falta de diálogo entre ambos empresarios independientes era fuente de malentendidos y, por lo tanto, de pérdida de rendimiento. Las herramientas de intercambio y las plataformas de comunicación son indispensables para garantizar una buena comunicación entre los franquiciadores y los franquiciados, en particular para:
- Permitir al franquiciador comunicarse con toda la red de forma sencilla y hacer un seguimiento de cómo los franquiciados asimilan la información,
- Ofrecer a los franquiciados la posibilidad de remitir una solicitud a la sede central,
- Proteger y rastrear los intercambios para estructurar mejor la red.
En resumen, ¡todo va viento en popa para las franquicias francesas! Son atractivas porque ofrecen seguridad a los emprendedores, no dejan de atraer a nuevos adeptos, con perfiles bien definidos, en la mayoría de los sectores de actividad. El crecimiento de las redes de franquicias está impulsado por lo digital, que está integrado en la mayoría de las centrales de las redes.
(1) Fuente: Federación Francesa de Franquicias (2019)
(2) Fuente: Federación Francesa de Franquicias (2019)
(3) Fuente: Banque Populaire en colaboración con la FFF (2018)
(4) Fuente: Banque Populaire en colaboración con la FFF (2018)
(5) Fuente: Federación Francesa de la Franquicia (2019)
(6) Fuente: CSA (2015)
(7) Fuente: Territoires et marketing (2016)
(8) Fuente: Officiel de la franchise
(9) Fuente: Officiel de la franchise
(10) Fuente: Officiel de la franchise